Los softwares de impresión 3D ofrecen una amplia variedad de patrones de relleno, los cuales influyen en la resistencia, el peso y el tiempo de impresión de una pieza. Además, es posible configurar de manera independiente el patrón de relleno interno y el de las capas superior e inferior.



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Elegir el patrón de relleno adecuado en impresión 3D puede marcar una gran diferencia en la calidad, resistencia y tiempo de impresión de tus piezas.
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Además del tipo de relleno, otra configuración clave es la "Densidad de Relleno", que define el porcentaje de material dentro de la pieza.
Elegir la densidad adecuada optimiza la aplicación, ayudando a reducir el consumo de material, el tiempo de impresión, los costos y el peso del producto final.

La mayoría de las impresiones 3D se pueden imprimir en torno al 10% y el 15% para que sea una impresión óptima. Rara vez se imprimen de forma sólida (100% de relleno) o completamente hueca.
La mayoría de las veces, tiene poco sentido establecer una densidad de relleno superior al 40%, ya que la configuración más optima es entorno al 10-20% para tener un equilibrio optimo entre resistencia, confiabilidad e impresión, tiempo de impresión y consumo de material.
El relleno concéntrico traza las líneas del perímetro del modelo y las hace más pequeñas hacia el centro. En otras palabras: si imprimes un cilindro, el relleno concéntrico creará círculos concéntricos dentro de ese cilindro. Esto puede ser útil con piezas transparentes o modelos flexibles (neumáticos RC, por ejemplo). La principal desventaja es el tiempo que se tarda en imprimir. El consumo de material no es mayor que los tipos de patrones de relleno anteriores.

Rectilíneo es uno de los patrones de relleno básicos. Crea una cuadrícula rectilínea imprimiendo una capa en una dirección, la siguiente capa rotada 90°, etc. De esta manera, ahorra filamento y no acumula material en los cruces (a diferencia de la cuadrícula). Es uno de los rellenos que se imprimen más rápido.